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Algunas personas creen que una evaluación audiológica es "simplemente un examen de audición". Pero, en realidad, examina mucho más que la habilidad para oír sonidos. La evaluación audiológica consiste de varios y diferentes componentes: una hoja clínica, un reconocimiento físico, una prueba de sonidos puros, una prueba audiométrica del habla y una timpanometría.
El audiólogo hará varias preguntas durante la creación de la hoja clínica, tales como "¿Cuánto hace que nota dificultad para oír? ¿Su dificultad para oír ha sido gradual o comenzó repentinamente? ¿Tiene un zumbido en los oídos? ¿Hay antecedentes de infecciones del oído? ¿Ha notado dolor o mucosidades en los oídos? ¿Hay antecedentes de pérdidas auditivas en la familia? ¿Tiene mayor dificultad para oír las voces de las mujeres, las voces de los hombres o las de los niños?". En el caso de los niños, las preguntas serán sobre el desarrollo del habla y el lenguaje, si reconoce o responde a sonidos familiares (tales como el timbre del teléfono, golpes a la puerta o música), y si el niño se asusta al escuchar sonidos fuertes (tales como el ladrido de un perro, la explosión de un globo, un portazo). Las respuestas, al igual que cualquier información adicional, ayudarán a obtener datos útiles sobre el pasado.
El otoscopio es un instrumento que contiene luz y lentes de aumento y que se usa durante el reconocimiento del oído. Se examina el oído para detectar la presencia de cerilla excesiva, de objetos extraños (juguetes, comida, pedazos de algodón, etc.), de agujeros en el tímpano, de señales de infección, o de cualquier otra condición que indique la necesidad de recomendar una evaluación médica.
Típicamente la prueba de tonos puros se completa en una sala a prueba de sonido. Las paredes, el piso y el techo de esta sala han sido construidos especialmente para que los ruidos exteriores no afecten los resultados de las pruebas. Solamente se escuchan los sonidos que el audiólogo introduce a la sala mediante audífonos o mediante las bocinas localizadas en la sala. Los sonidos también se pueden enviar a través de auriculares especiales colocados detrás del oído o en la frente. Se le pide al paciente que indique el momento en que escucha el sonido. El paciente puede levantar un dedo o la mano, apretar un botón, señalar el oído por el que está recibiendo el sonido, o simplemente decir "sí". Algunas veces, con los niños, se usan juegos para ayudarles a indicar si han escuchado el sonido. A los niños se les puede pedir que ensarten clavijas, que dejen caer un bloque en una cubeta, o que pongan un aro en un palo tan pronto escuchen el sonido. A los bebés y a los niños pequeños se les observa para determinar los cambios de conducta cuando responden a los sonidos. Algunos ejemplos de estas conductas son mamar un chupón, callarse, o buscar el sonido.
El audiólogo usa un audiómetro para presentar tonos en diferentes frecuencias y niveles de intensidad. La frecuencia del sonido se mide en Hertz (Hz). La intensidad del sonido se mide en decibeles (dB). Las respuestas se marcan en una gráfica llamada audiograma. En ciertas situaciones, se puede usar otros tipos de sonidos, como "ruido", sonidos ambientales, música u objetos ruidosos.
La audiometría del habla incluye dos medidas. Primero, la captación de sonidos de palabras a intensidades baja, y segundo, el reconocimiento de palabras. Para la captación de palabras se presentan palabras de dos sílabas como "sapo, bola, sello y avión". Estas palabras se presentan hasta que se calcula el nivel auditivo más bajo en que el paciente puede identificar por lo menos la mitad de las palabras. Los resultados se expresan en dB.
La prueba de reconocimiento de palabras intenta evaluar qué tal se entiende lo que captó o escuchó. Se presentan palabras de una sílaba, tal como "les, qué y flan", a un nivel estable y lo suficientemente fuerte para ser escuchadas. Se puede presentar las palabras con o sin ruido de fondo. Las personas que tienen dificultades para hablar, o los que no pueden o no quieren hablar, pueden responder apuntando a láminas u objetos. Se obtiene un resultado numérico basado en las respuestas. El resultado de 0% indica que no entendió lo que captó. El resultado de 100% indica que cada palabra fue captada y comprendida correctamente.
La audiometría de impedancia
Estos exámenes son valiosos para evaluar el oído externo y el oído medio. Esta prueba puede ayudar a detectar infecciones en el oído medio, agujeros en el tímpano, cerilla que bloquea el canal auditivo, u otro problema que indique la necesidad de una evaluación médica. La timpanometría, un aspecto de la prueba de impedancia, introduce cuidadosamente aire a presión por el canal del oído. Se presentan sonidos similares a los escuchados durante la prueba de sonidos puros. En este examen, el paciente no necesita responder. El audiólogo puede también medir el reflejo acústico. Esta es una contracción muscular que protege el oído medio cuando hay sonidos tan fuertes que pueden causar daños. Cuando se presenta un sonido, se mide cómo reaccionan los músculos. De esta manera hay más información para hacer un diagnóstico.
El audiólogo revisará cada componente de la evaluación audiológica con el fin de hacerse una idea de la habilidades y necesidades auditivas. Los resultados de estas pruebas pueden indicar la necesidad de hacer otras pruebas más especializadas. Como usted puede ver, una evaluación audiológica es una prueba de audición muy complicada.
Para una evaluación de las habilidades auditivas, se debe consultar a un audiólogo. Si hay una pérdida auditiva debido a una enfermedad, o si se sospecha un problema médico, se debe consultar a un médico. El audiólogo deberá tener el Certificado de Competencia Clínica (CCC) de la Asociación Americana del Habla-Lenguaje y Audición(ASHA). Algunos estados requieren una licencia estatal.
Para una lista de audiólogos en su estado oprima aquí o puede comunicarse con:
American Speech-Language-Hearing Association
2200 Research Boulevard
Rockville, MD 20850
800-638-8255
301-296-5700